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Actualidad, Alegría, Crisis, Educación, Familia, Felicidad, Generosidad, ilusión, libertad, Vida
Afrontar la realidad es mantener un cara a cara sincero con cuanto acontece. Dista años luz de sueños quiméricos o disimulos pueriles. Las cosas son como son. No lleva a nada enfrentarse o dar la espalda sin más. Por encima de todo están las personas y sus relaciones más genuinas. La vida viene marcada por la cara y la cruz de una moneda única canjeable por la felicidad, siendo condición sine qua non de la nuestra la de los demás. ‘Primero tú’ es la consigna que olvidamos con demasiada frecuencia. A veces no sabemos cómo actuar y otras no queremos dar nuestro brazo a torcer. ‘Consejos vendo y para mí no tengo’… El espíritu propio siempre ha sido mal consejero. Puede que los acontecimientos nos sorprendan y sobrepasen de tal manera que lleguen a dejarnos fuera de juego. La estrategia a seguir es mantener el ritmo de lo cotidiano. Si realmente se han roto todos los esquemas, volver a recomenzar, poquito a poco, paso a paso. La vida nos espera siempre con esa cadencia a veces desgarradora de las mejores poesías…, recordando a Machado: ‘Despacito y buena letra que el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas , si nos equivocamos ¡aúpa! como dice un proverbio japonés ‘hay una goma de borrar para cada lápiz’…