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Charles Dickens, Crisis, deberes, Educación, Esperanza, Familia, Felicidad, ilusión, jóvenes, Juan PabloII, libertad, niños, optimismo, superación, tiempo, Vida
Obligatorios, temidos y cuasi prohibidos. Con frecuencia, los deberes escolares han pasado a ser deberes familiares. Al final, todos -padres, abuelos, hermanos- colaboran con su granito de ayuda para facilitar la tarea, motivar a los pequeños o sencillamente para que, de una vez por todas, se vayan de a la cama. Son muchos, quizás demasiados, los deberes que tenemos pendientes, traspasan el ámbito meramente escolar. Son deberes de los padres para casa. Del ‘dime tu casa y te diré tu mundo’, hemos pasado a echar un vistazo al mundo e intentar poner un poco de orden en casa.
Artículo publicado hoy en La Tribuna de Albacete