Tormentas

 

Entre la tempestad y la calma podemos encontrar no solo un sinfín de fenómenos atmosféricos sino también situaciones incontrolables y extremas, ante las que la respuesta individual y colectiva, puede trazar   un   arco   iris   de   esperanza   o   socavar   laberintos sin salida. Sensatez y buen hacer no se improvisan. Previsiones   y   acopio   también   de   un buen bagaje personal para saber afrontar las situaciones que de un modo u otro nos depara la vida. Verano   tras   verano, nos vemos sorprendidos -somos olvidadizos- por cantidad de aguaceros, granizadas, vendavales y pedreas que parecen desprenderse con violencia de inmensos nubarrones prácticamente tiznados de negro. Mientras tanto el sol guarda a buen recaudo el calor sofocante que nos regalará con generosidad, extendiendo sus rayos hasta el infinito. Apenas estrenada la temporada por excelencia de vacaciones nos encontramos de lleno con una auténtica tormenta de inestabilidad ambiental, que   como efecto dominó se extiende por todos los estamentos sociales, sin que la batuta de una buena política logre un concierto de cooperación y mejora que prescinda de dimes y diretes partidistas, discusiones y acusaciones propias de competencias desleales. Ni quito ni pongo rey, pero defiendo el interés de nuestra sociedad. Nunca es de recibo la pérdida de tiempo ni de dinero, menos cuando la tremenda crisis pasada, no deja de pisarnos los talones. No es difícil adivinar dónde se encuentra el Talón de Aquiles de quiénes parecen querer cargarse a toda costa nuestra democracia. Que cada cual atienda a su juego, pero poniendo las cartas sobre la mesa, no nos vendría mal, un examen de coherencia. Cuando parece que las aguas van volviendo a su cauce, una tormenta de ideas se introduce en este artículo imitando quizás a los grandes ejecutivos empresariales. Pensar, proponer, calcular, idear, construir, deconstruir, elaborar, innovar, cambiar, repetir, cuestionar, solucionar, pisar suelo, tocar techo, frenar, salir disparados, hablar, dialogar, escuchar, hacer oídos sordos, exclamar, intuir, competir, adivinar, desechar, aceptar, ilusionarse, volver a intentarlo, descubrir, encubrir, mostrar, señalar, fundamentar… sumar y seguir en un sinfín de posibilidades para pasar un verano estupendo, cada cual a su manera y de mil maneras, eso sí, llevando el equipaje imprescindible; familia, amigos, personas a quiénes queremos o que sabemos necesitan ser queridas. Aparte, las opciones de campo, playa, ciudad, pueblos y aldeas, montañas, incluso castillos de verdad, de arena o en el aire, ¿por qué no? Las tormentas de la convivencia veraniega se amainan con el arco iris de la condescendencia y el sol de todos los veranos brilla con la ilusión de un tiempo feliz donde junto al descanso y aficiones de cada uno, llevamos el calor de hogar, sí ese querernos tal como somos sin exigir más allá de lo que se puede dar. Conocernos y aceptarnos es un gran paso. No, no hace falta coger las botas de siete leguas, eso pasa solo en los cuentos. Pero nuestra realidad también puede ser fantástica. No sé si les habré atormentado demasiado. Tras la tempestad, un arco iris de buenos deseos para las vacaciones de todos.

Artículo publicado  en La Tribuna de Albacete

 

Joaquín Navarro Valls

In memoriam

Persona fiel, excelente profesional, siempre dispuesto a servir a los demás, abierto y atento a todos, amigo entrañable… y un extenso curriculum de humanidad, de vida y ¿por qué no?… de santidad. La grandeza de la vida corriente que tanto predicó San Josemaría y que muchos, aún a trancas y barrancas, queremos vivir, tratando de hacer poesía de la prosa de cada día. Ha sido mi marido, compañero de trabajo de uno de los hermanos de Joaquín, el que me animó a escribir  in memoriam. Se da la circunstancia que su mujer y yo fuimos también compañeras de colegio. Total, un entramado de amistad, confianza y cariño. Creo  que  para el mundo entero, Navarro Valls era una persona respetada, cercana y querida. Como buen cartagenero, emprendedor y amante del mar. Navegó sin miedo ¡Mar adentro! Abriendo las puertas a Cristo en todas las circunstancias de su vida. Seguro que en presencia de La Estrella de los mares – ¡Salve! –  Madre del Divino Amor, San Juan Pablo II lo habrá recibido en el cielo, abrazando a su buen amigo como solo se puede abrazar de cara a la eternidad. Bueno, en realidad, quería escribir para agradecer a Joaquín Navarro Valls por cuanto hizo por el mundo, siendo tan buen comunicador de las cosas de Dios. Personalmente, coincidí con él en tres ocasiones, y me atendió amablemente, sonriente, tranquilo, como si no tuviera otra cosa que hacer. Y yo no era nadie importante… Gracias, gracias, gracias. Como broche final, un recuerdo especial para sus padres, personas buenas y generosas que formaron una familia según el querer de Dios. De árbol tan bueno, ¡qué frutos!… Termino agradeciendo por tanto y por todo. Un gran abrazo para cuantos le querían.

Kika Tomás y Garrido

El verano ya está aquí

Mientras la primavera parece no querer decir adiós, se suceden  días claros, rebosantes de sol y calor, con otros  oscuros y  tormentosos. La vida misma, de estación en estación, sin compás de espera. Los pasajeros –gente de todos los tiempos- van y vienen, vamos y venimos siguiendo el curso de los acontecimientos, implicados o como meros espectadores. Ayer y hoy se diluyen en mañana. Pasado entrelazado de entrega y renuncia,  presente y futuro. El tiempo, como el agua y el aire, se nos va de las manos casi sin sentir. Dar sentido a la vida es plenitud. Plenitud que colma de felicidad. Felicidad  que se aprehende practicando, más que en un toma y daca cualquiera, en el esmero por afinar cada nota para interpretar nuestra vida como la mejor melodía. El verano ya está aquí. Hay en el ambiente cierta prisa por terminar. Cierre de ejercicio de cuanto nos ocupa y preocupa, para abrir de par en par la época vacacional, sueño de todas las noches veraniegas. De un modo u otro, cada cual se aplica en alcanzar el mayor éxito en este curso 2016-2017. Evaluaciones, exámenes y notas. Proyectos, objetivos y logros. Ponderar con cierta objetividad la propia vida: Amor, cultura, amistad, trabajo. Mirada retrospectiva e introspectiva. Ser y parecer. Terminar y recomenzar. Queramos o no, somos pasajeros del tiempo. Es bueno ir ligeros de equipaje. Libertad y fuerza de voluntad. Ante las prisas de siempre, la premisa machadiana… ‘Despacito y buena letra que el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas’… Tiempo al tiempo… Tiempo de sembrar y tiempo de recoger lo sembrado. Y, queriendo, no dejamos de soñar  despiertos con los mejores veranos de nuestra vida. Tiempo de familia y amistad, de descanso y distracción. Paseos a la orilla del mar, por el campo o la ciudad. Salgamos o no de nuestro hábitat, los días se visten de largo, repletos de luz, color y calor. Tiempo de practicar algún deporte. Tiempo para nosotros y para los demás. Días claros y azules, noches estrelladas. La vida como una gran estrella fugaz, nos invita a descubrirla y pedir un deseo. Tiempo de adensar en la propia alma –como diría María Zambrano- cuanto hemos vivido. Tiempo de relajarnos, agradecer y reponer fuerzas para la siguiente andadura. Las variopintas edades, circunstancias y lugares, personalizan cada respuesta. Llevamos nuestras ilusion  –vuelan alto-,  como cometas de todos los colores. ¡Bienvenido verano! Las  puertas ya están abiertas.

Cálidas flores de mayo

Mostrando Our_Lady_of_Good_Counsel_by_Pasquale_Sarullo.jpg

La primavera engalanada de colores, aromas y sabores, no deja de sorprendernos cada año cuando viene a visitarnos. Es la estación de la esperanza. La vida surge por doquier,  asombra y deslumbra en su misterio.  Sol y luz, calidez en el ambiente. El cielo más azul  que nunca y  las nubes revestidas de un  blanco  cuasi  nupcial  anuncian aire de fiesta. La brisa acaricia y estremece nuestros sentidos.  Hay alegría en el ambiente. Atrás los días fríos y grises del invierno, el tiempo desapacible  del que huimos refugiándonos en el  calor del hogar, viviendo más que nunca puertas adentro, las mismas que cada primavera abrimos, de par en par, para sumergirnos entusiasmados  en el  bullicio de las calles que destierra cualquier amago de soledad. El ir y venir de unos y otros se convierte en un trasiego de historias que son novedad. La vida en sí es la mejor noticia. Los campos, alfombrados de  verde esperanza, dejan brotar  flores y frutos, pintando, con los mejores pinceles de la naturaleza,  un bello y extenso lienzo que, junto al espléndido colorido, nos ofrece  su  perfume embriagador. Bailan los suaves vientos de la primavera con las cálidas flores de mayo que se dejan abrazar con aire de fiesta, en ramos y ramilletes, guirnaldas formando diademas, pomos y centros de mesa, incluso se acicalan para desparramar sus pétalos, como candente alabanza, sobre imágenes de vírgenes, en sus variopintas advocaciones,  llevadas  en procesión al son de rosarios y canciones  en este mes tan mariano.  Venid y vamos… Romerías.  Acompañamos a La Virgen de nuestra devoción con flores y  oraciones. Ella, la madre más buena, no para de decirle lo mejor de nosotros a su Hijo, al tiempo que nos aconseja  que hagamos lo que Él nos diga. Y así seguiremos, por los siglos de los siglos, intentando llenar las tinajas de nuestra vida  con sus dudas y certezas, aciertos y errores, alegrías y tristezas… ya se encargará La Virgen de decirle lo que no tenemos… ‘María, el odre nuevo de la plenitud contagiosa… Nos anima a llenarnos hasta el borde… Y un poco más…como aquellas tinajas de piedra de las bodas de Caná.’(Papa Francisco)

Pendientes

 

Ella decía que no le gustaba llevar  pendientes y sólo se los ponía de vez en cuando, pero un día que tenía interés en ir más arreglada, comprobó que se habían cerrado los agujeros de sus orejas y no dudó en ir cuánto antes a hacérselos de nuevo…historias. Querer y no querer. Porque sí o por si acaso. Con gusto o a disgusto. Disyuntivas banales cuando se trata de escoger una opción u otra en asuntos más o menos superficiales. La cuestión cambia de cariz cuando se trata de algo fundamental y nos quedamos pendientes de un hilo porque no estamos acostumbrados a tomar decisiones firmes. ‘El sí pero no’ o el ‘no dependiendo de’ es  un  toma y daca habitual que nos ayuda a resolver con cierta diplomacia  cuestiones que pueden desviarnos de nuestro camino o afianzarnos en la ruta a seguir. Ser o no ser es causa pendiente de todos y cada uno. La cuestión no se resuelve tapando o abriendo agujeros. Va más allá de querer resolverlo todo en un santiamén. No. Somos humanos y fallamos. Lo normal es tener casi siempre algo pendiente, pero ir amontonando asuntos por resolver es elegir el camino a ninguna parte. La vida misma, parece empeñada en atraer nuestra atención hacia lo que realmente importa, nos enseña con lecciones, muchas veces magistrales, a estar pendientes de ella, de cada persona, de la familia, sus derechos y deberes. No son pocas las asignaturas en las que nuestra sociedad necesita sacar al menos la nota de corte para superar carencias que desdicen del mismísimo concepto de humanidad (Capacidad para sentir afecto, comprensión y solidaridad hacia las demás personas). Por supuesto que la esperanza es lo último que se pierde, sobre todo si nos empeñamos en mantenerla estando pendientes unos de otros. Uno a uno, somos imprescindibles. Nuestro quehacer en la vida es personal e intransferible, a no ser que no nos importe dejar espacios en blanco, vacíos de existencia. Ser y  en especial ser para los demás es el fundamento de la felicidad. Dejarla pendiente del endeble hilo de nuestro yo conduce a la frustración. Gracias a Dios somos iguales y variopintos a un tiempo. Conocer a los demás y conocernos a nosotros mismos es una garantía para la buena comunicación. Cada uno es como es y tiene lo que tiene. La aceptación es el primer paso para acoger, comprender y querer. Y, por supuesto, fundamento para emprender con éxito. La vida no deja de ser una aventura. Arrieros somos, y en el camino nos encontramos con personas excepcionales que nos hacen ver cuánto tenemos pendiente por agradecer. Conozco a un chico joven  que, a pesar de tener una limitación importante para mover las manos, se defiende con destreza vendiendo cupones de la ONCE. Siempre está de buen ánimo. Un día me acerqué a comprarle. Mientras me atendía le pregunté qué le había sucedido y me respondió que fue a causa del parto. Le dije una verdad: -Pero…es guapico. Me sonrió y dijo: ‘-No me cambio por nadie. Dios lo ha querido así, bendito sea’…Sonreí y dije: ‘Que Dios le bendiga’…

Artículo publicado en la Tribuna de Albacete

Sopa de letras

 

Podría tratarse de la sopa más apetitosa para la gente menuda que, entre cucharada y cucharada, se entretiene reconociendo algunas letras o sacando a flote las necesarias para construir sus primeras palabras, más allá del tan manido ‘come y calla’. En silencio, por cierto, se aplican los aficionados a los pasatiempos, buscando atentamente en trazado vertical, horizontal o diagonal, la respuesta a un número determinado de preguntas, escondida en una enmarcada y, aparentemente enigmática ‘ Sopa de Letras’. Ni con cuchara, ni con lápiz, bolígrafo o rotulador. Algo distinto pero no tan distante se  ha  cocido en mi ordenador. No sé si habrá subido mucho la temperatura porque la pantalla hace de vez en cuando unos destellos que amenazan con fundirlo todo. Copia de seguridad al canto, mientras otro cantos de sirenas parecen querer confundirlo todo. Curioso juego de palabras para los mejores postores. Ni quito ni pongo rey pero me adhiero firmemente a la oferta más ventajosa para mí: seguir escribiendo. Escribir y publicar es un tándem inseparable para quienes hacemos oficio de una vocación que va mucho más allá de prebendas o beneficios. Lo nuestro es la comunicación engarzada en palabras, como una inmensa sopa de letras para compartir con el mundo entero. Escribir a pie de página de la vida, ayuda a subrayar lo que de verdad merece la pena. Quizás seamos hidalgos de la escritura, luchando contra molinos de vientos, que van y vienen sin rumbo, confundiendo la realidad. Tras más de dos décadas publicando en papel (libros, periódicos, revistas, boletines, folletos…), el soporte informático se ‘empeña’ en subirlo todo a la nube. Otra cosa muy distinta es quedarse merodeando por Babia, distraída y sin saber a qué atenerme, mientras se hacen  ajustes y desajustes entre opiniones y opinadores. Sumo experiencias y advertencias, y sigo con las manos sobre el teclado de mi portátil que, exhausto  y dócil, deja que acaricie sus letras, viejas amigas, para formar palabras y construir oraciones que articulen el devenir de la vida y la historia, con personas y personajes que existen más allá de las redes y no se complican la existencia con dimes y diretes que ignoran la verdad y la alegría de vivir. Centenares de artículos me han brindado la oportunidad de comunicarme con infinidad de personas y encontrar grandes amigos. La vida nos va mostrando grandes y pequeñas historias que trato de articular, a mi manera sí, pero con la ilusión y empeño de encontrar la voz. Espero que sigamos fieles a la cita en esta gran sopa de letras, más que un pasatiempo, un tiempo que no quiero dejar pasar.

 

 

Paula

wp-1483950869587.jpeg

Hoy es el cumpleaños de Paula. Seis años increíbles de esfuerzo y superación constantes, de incertidumbres y conquistas, de cansancios y victorias, de noches en vela y días rebosantes de luz, de gritos y silencios, de sonrisas y lágrimas, de imposibles y milagros, de abrir y cerrar los ojos, de descubrimientos y sorpresas, de impotencias y ayudas, de dificultades y resolución de problemas, de lucha incansable por alcanzar lo,aparentemente, inalcanzable. De constante acción de gracias…

Hoy es un día para felicitar a Paula (aquella muñeca vestida de azul) por sus padres y cuántos han hecho impresionantes sus primeros seis años de vida.

Paula es una niña bonica, buena y feliz, muy constante en aprender, comprender y querer. Habla correctamente, sabe leer y dibujar, recita poesías  y  cuenta historias. Canta, baila y hasta está aprendiendo inglés…. Y no digo más…  Porque se va a notar demasiado que soy su abuela…

Creo que publicar el cumpleaños de mi nieta mayor puede ayudar a muchas familias. Lo importante -que no fácil- es aceptar cada situación, y a continuación, poner todos los medios para conseguir lo mejor. Sobran las comparaciones. Lo que no puede faltar nunca es el cariño, mucho cariño, paciencia y constancia.

¡Feliz cumpleaños, Paula!…Y felicidades a cuantos te queremos…