Sopa de letras

 

Podría tratarse de la sopa más apetitosa para la gente menuda que, entre cucharada y cucharada, se entretiene reconociendo algunas letras o sacando a flote las necesarias para construir sus primeras palabras, más allá del tan manido ‘come y calla’. En silencio, por cierto, se aplican los aficionados a los pasatiempos, buscando atentamente en trazado vertical, horizontal o diagonal, la respuesta a un número determinado de preguntas, escondida en una enmarcada y, aparentemente enigmática ‘ Sopa de Letras’. Ni con cuchara, ni con lápiz, bolígrafo o rotulador. Algo distinto pero no tan distante se  ha  cocido en mi ordenador. No sé si habrá subido mucho la temperatura porque la pantalla hace de vez en cuando unos destellos que amenazan con fundirlo todo. Copia de seguridad al canto, mientras otro cantos de sirenas parecen querer confundirlo todo. Curioso juego de palabras para los mejores postores. Ni quito ni pongo rey pero me adhiero firmemente a la oferta más ventajosa para mí: seguir escribiendo. Escribir y publicar es un tándem inseparable para quienes hacemos oficio de una vocación que va mucho más allá de prebendas o beneficios. Lo nuestro es la comunicación engarzada en palabras, como una inmensa sopa de letras para compartir con el mundo entero. Escribir a pie de página de la vida, ayuda a subrayar lo que de verdad merece la pena. Quizás seamos hidalgos de la escritura, luchando contra molinos de vientos, que van y vienen sin rumbo, confundiendo la realidad. Tras más de dos décadas publicando en papel (libros, periódicos, revistas, boletines, folletos…), el soporte informático se ‘empeña’ en subirlo todo a la nube. Otra cosa muy distinta es quedarse merodeando por Babia, distraída y sin saber a qué atenerme, mientras se hacen  ajustes y desajustes entre opiniones y opinadores. Sumo experiencias y advertencias, y sigo con las manos sobre el teclado de mi portátil que, exhausto  y dócil, deja que acaricie sus letras, viejas amigas, para formar palabras y construir oraciones que articulen el devenir de la vida y la historia, con personas y personajes que existen más allá de las redes y no se complican la existencia con dimes y diretes que ignoran la verdad y la alegría de vivir. Centenares de artículos me han brindado la oportunidad de comunicarme con infinidad de personas y encontrar grandes amigos. La vida nos va mostrando grandes y pequeñas historias que trato de articular, a mi manera sí, pero con la ilusión y empeño de encontrar la voz. Espero que sigamos fieles a la cita en esta gran sopa de letras, más que un pasatiempo, un tiempo que no quiero dejar pasar.

 

 

Inventario

 

Quizá pueda parecer extraño un inventario a primeros de año, cuando lo habitual es hacerlo a su término, pero de común somos tan olvidadizos que apenas reconocemos nuestros bienes y casi nos pasamos la vida sumidos en una especie de mística ojalatera (ojalá fuera, ojalá tuviese, ojalá pasara… ojalá, ojalá…), que nos impide valorar y disfrutar de cuanto tenemos porque estamos pendientes de lo que poseen los demás. Si realmente nos aplicásemos en hacer una lista más o menos ordenada de nuestra fortuna (familia, casa, comida, ropa, amigos, trabajo y un largo etcétera), seríamos más agradecidos. La gratitud influye en la realización personal porque ayuda a la buena comunicación entre unos y otros. La persona agradecida atrae. Ese modo de ser es generador de buenos sentimientos, de actitud positiva ante la vida. La familia es la mejor escuela de aprendizaje, ayuda a tomar conciencia de cuanto hemos recibido gratuitamente. Es fácil que en el día a día, ni siquiera nos paremos a pensar en aquello de valor que tanto bien nos hace para afrontar la vida con optimismo. De ahí el inventario  que me atrevo a sugerir en este año recién estrenado. La falsilla es personal e intransferible porque no somos repetidos. Sin embargo, la tónica general es desprenderse de ese hombre viejo que se empeña en seguirnos a todas partes con sus manías trasnochadas. Borrón y cuenta nueva, esforzándonos por convertir nuestros deberes y haberes en un saldo de felicidad extensible a cuántos nos rodean. No digo que sea fácil o difícil, lo importante es elaborarlo y cuando parece que todo se tuerce, echarle una miradita para afianzar nuestra estima y  esforzarnos en seguir adelante, a pesar de los pesares, poniéndonos metas asequibles que fortalecerán nuestra ilusión como base de otras que nos harán superarnos para conseguir todo cuanto nos propongamos. Planificación anual seria. Somos los responsables de la gran empresa de nuestra vida. Programación mensual, según circunstancias, tiempo y lugar. No, no hay que hacer comparaciones con otros. Sí es aconsejable ayudar y dejarse ayudar. Importantísimo atenerse al activo que poseemos, es decir, ser realistas y ‘no pretender cazar leones por el pasillo de nuestra casa’. Sencillamente, ilusionarnos con lo que podemos hacer según la etapa de la vida en que nos encontremos, eso sí siendo ‘avariciosos’ con todas nuestras posibilidades. Crucial, comenzar y recomenzar cada día. Ese volver a intentarlo que nos alejará del pesimismo dañoso e inútil. No sé ustedes, pero apenas iniciado mi inventario, no puedo dejar de dar gracias a Dios por todo y por tanto… sin olvidar que la vida, como las monedas, tiene su cara y su cruz. De un modo u otro, todos aspiramos a la felicidad. Es la empresa de nuestra vida. Culminarla con éxito es encontrar el camino. Suerte y ¡Feliz año 2017!…

Artículo publicado en La Tribuna de Albacete

Paula

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Hoy es el cumpleaños de Paula. Seis años increíbles de esfuerzo y superación constantes, de incertidumbres y conquistas, de cansancios y victorias, de noches en vela y días rebosantes de luz, de gritos y silencios, de sonrisas y lágrimas, de imposibles y milagros, de abrir y cerrar los ojos, de descubrimientos y sorpresas, de impotencias y ayudas, de dificultades y resolución de problemas, de lucha incansable por alcanzar lo,aparentemente, inalcanzable. De constante acción de gracias…

Hoy es un día para felicitar a Paula (aquella muñeca vestida de azul) por sus padres y cuántos han hecho impresionantes sus primeros seis años de vida.

Paula es una niña bonica, buena y feliz, muy constante en aprender, comprender y querer. Habla correctamente, sabe leer y dibujar, recita poesías  y  cuenta historias. Canta, baila y hasta está aprendiendo inglés…. Y no digo más…  Porque se va a notar demasiado que soy su abuela…

Creo que publicar el cumpleaños de mi nieta mayor puede ayudar a muchas familias. Lo importante -que no fácil- es aceptar cada situación, y a continuación, poner todos los medios para conseguir lo mejor. Sobran las comparaciones. Lo que no puede faltar nunca es el cariño, mucho cariño, paciencia y constancia.

¡Feliz cumpleaños, Paula!…Y felicidades a cuantos te queremos…

Siguiendo la estrella

A estas alturas del mes de enero, nadie lo duda, todos estamos seguros: Los Reyes Magos siguen muy de cerca a la Estrella que les llevará hasta  el Portal de Belén. Allí, postrados ante el Niño Dios, le ofrecerán sus ricos presentes: Oro, Incienso,  Mirra… Le adorarán y le dirán majestuosamente esas ternezas que decimos a los niños. ‘San José mira a la Virgen, la Virgen mira a José, el Niño mira a los dos, y se sonríen los tres’, tararea el villancico popular. Y cantan los Ángeles…’Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad’…Creo que casi todos. ‘Pastores venid, pastores llegad’… cada oveja con su pareja…¡Vayamos al Portal!…Nada tiene que ver con el ‘mal dicho’ popular de bailar en Belén. Vamos y venimos, entusiasmados y esperanzados. Merodeamos cerca de La Sagrada Familia. Nos acercamos y sin querer remediarlo nos quedamos embobados, ensimismados. Dios nos espera siempre. Cada persona tiene que seguir su estrella, su vida de cada día, con el esmero de ofrecer al Rey de reyes  lo mejor. Nuestro oro, incienso y mirra. Nuestro requesón manteca y vino…Nuestras alegrías y tristezas, ocupaciones y preocupaciones…ese pan nuestro que pedimos a diario. Siguiendo la estrella puede que, con cierta frecuencia, la tapen nubes o nubarrones y nos encontremos de pronto como perdidos e incluso desorientados… ¡Cuidado con los Herodes!…Saber esperar y empeñarnos en seguir nuestro camino…Dudar y confiar. Continuar  con ilusión y esmero. ‘Hacer poesía de la prosa de cada día’… buena melodía. Siguiendo la estrella muchos coincidiremos y , encontraremos, junto a la alegría de reconocernos, la esperanza de podernos ayudar unos a otros. ¡Arrieros somos!… Ya vienen los Reyes, ya están llegando… ¡Mirad la Estrella!… La estamos siguiendo… Seguro que la alcanzamos…

Carta a Melchor, Gaspar y Baltasar

(Carta de una abuela a los Reyes Magos)

Queridísimos Reyes Magos de Oriente:

Un año más me dirijo a vosotros porque, aunque me estoy haciendo mayor, no quiero perder la ilusión de recibir vuestros regalos. Aún recuerdo la emoción que experimentaba de niña con todo lo que me dejabais. Un juguete o dos, algún libro y algo de provecho. Recuerdo especialmente una muñeca con trenzas, los cuentos de siempre , un impermeable rojo y unas botas katiuskas del mismo color. Entonces, llovía mucho y también nevaba… La verdad es que a lo largo del tiempo me habéis llenado de regalos…¡hasta chocolatinas!…y no he dejado de ser golosa. Ya quedan pocos días para vuestra llegada, pero como sois Magos, sé que una vez más, no me vais a defraudar. Lo primero de todo, quiero desearos buen viaje. Lo segundo, que lleguéis a todos los rincones del mundo para que, en especial, ningún niño se quede sin regalo. Lo tercero y principal, es que vuestra estrella ilumine el corazón de todos los hombres de buena voluntad para que la paz, la alegría y el amor con mayúsculas, reinen en el mundo. Queridos Reyes Magos, quiero agradeceros  tantos y tantos regalos como me habéis traído, y  el haberme enseñado a regalar no sólo cosas sino también a darme a los demás…bueno, aún me queda mucho que aprender y practicar. Os prometo mejorar. Quiero deciros que tengo que agradecer mucho a mis mayores, a mis padres sobre todo (creo que deben andar por ese cielo azul cuajado de estrellas). En esta carta os pido que cumpláis las ilusiones de todos mis seres queridos. ¿Y para mí?… ‘Lo que sus Majestades quieran’, como me enseñaron mis padres cuando me empeñaba, año  tras año, en pedir un pianito, inasequible, que disfruté contemplándolo ensimismada pegada a un pequeño escaparate. Os confieso que no soy tan mayor porque conservo mucho de la niña que fui. Sin embargo la vida nos enseña a madurar y a contemplarla con amplia perspectiva. Queridos Reyes Magos, quiero que me traigais el perfume de la eterna ilusión, el pañuelo que cubre los mejores sueños y el abrigo de la compañía de los que más quiero. En el invierno de la vida siempre hace frío. Bueno, espero que mi carta llegue a tiempo. Creo que, como sois Magos, ya la habéis leído pues, a pesar del cansancio típico de estas fechas, estoy contenta y con gran ilusión por abrir mis regalos. Gracias, gracias, gracias….y un beso muy fuerte a todos.

Desde el primer día

Me lo he propuesto. Escribir, escribir, escribir… aplicándome  en tan ilusionante proyecto. Rondará el millar la cantidad de artículos que he publicado en periódicos, revistas…en papel y soporte informático. Mi blog es el lugar al que regreso con la intención de dar a luz, relatos, cuentos y poesías que aguardan pacientemente en sus archivos correspondientes. Todo se andará en este nuevo camino de 365 días que acabamos de estrenar. En cierto modo es mi particular Concierto de Año Nuevo… Cuento con buenos directores (Ejecutivos y Periodistas), con una orquesta de palabras insuperable, el Vocabulario Español. Tengo un buen volumen de partituras y un público excepcional. La sala de concierto se extiende por nuestra aldea global al tiempo que cabe en cualquier dispositivo móvil. Soy muy de andar por casa y por esos mundos de Dios que también son nuestros. Mis músicos son editores, pintores, diseñadores, publicistas, informáticos… Y, además de familiares, vecinos y amigos, gente de la calle que me regala historias, ideas y sueños que parecen traídas por unos espléndidos Reyes Magos de Oriente. Quizás haya sido buena…pero no tengo más remedio que mejorar e ir ordenando letras, vocales y consonantes, frases… Mostrando otras melodías. Cada vida, cada lugar, cada instante tienen su música. Y algunos estamos empeñados en escribir la letra. Desde hoy, punto y aparte. Y punto y seguido.

Final de trayecto

Pues sí, en breve, el año 2016 llega a su término. Nosotros, como viajeros del tiempo, asomamos nuestra mirada, sorprendida y curiosa, por las rendijas del día y la noche. Sol, luna, estrellas y miles de luces de colores -porque es Navidad-  alumbran y deslumbran nuestra vida, empeñada, una vez más, en estrenar un nuevo año. Aunque… casi, casi nos habíamos hecho un traje  a la medida de tantos días y noches del 2016, ajustando circunstancias personales para engarzarlas, con cierto esmero, a unas estaciones de entrada y salida. Primavera, verano, otoño e invierno de flores y frutos, hojas muertas y nieve en las cumbres… Viajeros dije… Y no precisamente, ligeros de equipaje. Amén de un enorme baúl de recuerdos, vivencias y experiencias forman un sólido  tándem que conforma la felicidad que nos lleva a cuestas. Sí, han leído bien, cada día es el soporte, repito, de nuestra felicidad. A punto de arrancar la última hoja del calendario, una nube de nostalgia se empeña en cubrirlo todo, pero ya no es posible, prácticamente estamos con un pié en el andén de un nueva aventura, un año sin estrenar, con sus días y noches extendidos como un enorme mosaico o tablero de ajedrez donde, si queremos ganar la partida, no hay más remedio que mover ficha. Jaque mate. El tiempo impoluto, sin costuras ni fisuras. El tesoro del tiempo que cada día podemos descubrir. 2017  abre sus puertas de par en par, nuestros propósitos siempre quieren ir por delante, mientras la agenda nunca acaba de cuadrar. Atrás lo que hemos vivido. Delante… vida por vivir… A punto de iniciar esta nueva aventura, los deseos de felicidad se extienden como marea de bonhomía. Repasemos nuestro equipaje y sigamos avanzando con lo imprescincible (¿…?) porque como afirmó Agatha Christie: “Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. En realidad, la vida es una calle de sentido único”… Espero nos veamos en el camino… ¡Feliz 2017!…